Artículos Mensuales
El soñador del sueño (Audio)

 

Marzo 2007

Dificultades y riesgos en el aprendizaje


Cuando la mente recibe una nueva información reacciona de dos maneras diferentes: resistiéndose o aceptándola.
La resistencia se produce en forma de conflicto interno. Puede percibirse emocionalmente como una amenaza, aunque no se determinan claramente las causas a nivel consciente. Esta resistencia puede dar lugar a proyecciones hacia el origen de dicha información, como pueden ser maestros, libros, escuelas, sistemas de pensamiento, etc.

Otros síntomas de las resistencias aparecen en forma de aburrimiento, racionalización o autoengaño.

- Aburrimiento: como la mente teme esa nueva información porque siente que amenaza su estructura de pensamiento tiende a cerrarse e impedir que dicha información llegue a los niveles conscientes. De esa manera la mente evita acceder al significado de la información, evitando que se confronte el sistema de creencias y la idea de identidad que se siente amenazada. A nivel emocional se percibe como ausencia de estímulo, lo cual le indica a la mente que no hay ahí nada por ahora que necesite ser aprendido.

- Racionalización: la racionalización es otra forma de resistencia mental. Utiliza ideas y argumentos que tratan de negar la nueva idea que se siente como una amenaza. El hecho de que se trate de negar una nueva idea debería permitirnos observar claramente el mecanismo de defensa de la mente. Cuanto más intelectual es una mente tendrá unas defensas más sofisticadas, y por lo tanto, los argumentos con los que tratará de negar la nueva idea parecerán ser más aceptables. Las defensas pueden impedir ver la intención que hay detrás de ellas, pero observando claramente la emoción que produce puede verse claramente una negación y una ausencia de paz y plenitud.

- Autoengaño: cualquier tipo de resistencia es autoengaño, pero puede observarse con mayor contraste cuando la mente mira en otra dirección al llegar una nueva idea, buscando algo que la distraiga de ser confrontada con el sistema de pensamiento que se trata de proteger. Coloquialmente hablando se trata de excusas y justificaciones. Como la mente aún no está preparada para frecuencias de pensamiento más elevadas trata de posponer el momento de la confrontación y el cambio. Esto degenera en una falta de confianza en la capacidad de llevar a cabo cualquier cosa, ya que lo que la persona cree es que lo que realmente quiere es algo diferente de lo que tiene. No se da cuenta de que el miedo al cambio es lo que realmente le impide cambiar, y no su capacidad para hacerlo.


Muchos montan guardia en torno a sus ideas porque quieren conservar sus sistemas de pensamiento intactos, y aprender significa cambiar. Los que creen estar separados siempre temen cambiar porque no pueden concebir que los cambios sean un paso hacia adelante en el proceso de subsanar la separación. Siempre los perciben como un paso hacia una mayor separación, debido a que la separación fue su primera experiencia de cambio. Crees que si no permites ningún cambio en tu ego alcanzarás la paz. Esta marcada confusión sólo puede tener lugar si sostienes que un mismo sistema de pensamiento puede erigirse sobre dos cimientos distintos.

(Un Curso de Milagros)

Lo que está ocurriendo a nivel neurológico es que el cerebro está recibiendo frecuencias de pensamiento eléctrico más elevadas. Si se aceptan estas frecuencias eléctricas se acepta también la posibilidad de que se ponga en evidencia la interpretación que se ha hecho hasta ese momento del mundo y de la identidad.


Período de regateo o confusión.

En esta parte del proceso se aceptan en la mente dos sistemas de pensamiento de forma simultánea. Esto genera un gran conflicto, ya que se produce una dualidad entre lo que se desea y lo que se hace para conseguirlo. Habiendo aceptado parcialmente un nuevo sistema de creencias, aún no se ha abandonado totalmente el anterior, que entonces comienza a transformarse en un lastre y el contraste entre ambos gana definición. Lo que antes era indiferente ahora se convierte en inaceptable y la resistencia interna es cada vez mayor.
En ciertos momentos se busca refugio en el antiguo sistema de pensamiento tratando de evitar la resistencia, y en apariencia se logra esporádicamente, pero lo antiguo ya no es tan satisfactorio como lo era antes de aceptar las nuevas ideas, por lo que genera bastante frustración. Por un tiempo se está en lo que algunas tradiciones espirituales llaman “la noche oscura del alma” ó “tierra de nadie”.

Lo que ocurre a nivel fisiológico es que las antiguas redes neuronales están comenzando a deshacerse y a buscar nuevos contactos que permitan a frecuencias más intensas conectarse entre sí. En este intervalo de tiempo en el que no hay una conexión clara entre neuronas tampoco hay un reconocimiento claro de las emociones, ya que las emociones ocurren en el cuerpo a través del flujo de neurotransmisores, y estos varían hasta que se produce una conexión neuronal más estable.


Aceptación.

Cuando se produce el cambio de redes neuronales que permiten a un pensamiento de elevada vibración manifestarse físicamente se vive un proceso de reafirmación y consolidación. Aún no se tiene la certeza, pero se han dejado atrás las resistencias que impedían la manifestación de la certeza. El trabajo interno es ahora más relajado y el miedo ha disminuido su intensidad. Comienza a verse el proceso como algo divertido y enriquecedor más que como algo amenazante. Se comienza a “aprender a aprender”.
Se observan las similitudes entre situaciones aparentemente distintas y la mente comienza a comprender que hay unas leyes que rigen todo proceso interior. El autoconocimiento se hace cada vez más evidente y facilita la consistencia en los niveles más vulnerables de la mente.
Los resultados son claramente observables a nivel emocional y físico. Pero aún quedan algunos aspectos de la experiencia física que no están en armonía con el avance que se vive a nivel general. Son las resistencias ocultas, y están relacionadas con el “ego espiritual”.


El “ego espiritual”.

Si una mente fuera despojada radicalmente de todas sus defensas se colapsaría, no podría asimilar la experiencia física y el cuerpo moriría. Por eso es por lo que existe el proceso en el tiempo, para desprenderse de todas ellas. Aún a pesar de que la mente sane algunos aspectos de su dualidad, hay otros que permanecen ocultos. Estas identificaciones o ideas que se mantienen ocultas son las ideas originales más profundamente defendidas por la mente durante miles de años. Una vez disueltas las capas más superficiales de autoengaño, estas ideas son las que esperan aflorar a la superficie de la conciencia para ser sanadas.

Son los verdaderos “demonios internos” que han estado manifestando ideas secundarias con las que la mente se ha entrenado para cuando esté preparada para poder afrontarlas.
En este punto del proceso y ante el temor de la mente de sentirse desposeída de toda defensa, se genera la que tal vez sea la más refinada y sofisticada de todas las defensas mentales: el “ego espiritual”.

Como la mente observa muy claramente cuál es la tendencia hacia la que se dirige en su proceso de sanación, hace una valoración general de la situación y genera un nuevo personaje más “aceptable” que el creado anteriormente. Esta nueva idea de identidad reunirá todos los atributos que estén en afinidad con los nuevos parámetros mentales. Si la mente utilizaba la agresividad para atacar, utilizará ahora medios más refinados para hacerlo. Si antes utilizaba el cuerpo para agredir, utilizará ahora los nuevos conocimientos para tratar de hacer sentir al otro como falto de valor. Este nuevo personaje es tan sutil que muchas veces se confundirá con la expresión del verdadero Ser. Pero la mente no puede evitar estar dirigida por las leyes internas que la rigen, y cuando algo no procede del Ser, la emoción que esto suscita sigue siendo una de falta de paz y armonía.
Como la mente se ha vuelto ahora mucho más rápida e ingeniosa, tiene más recursos para defenderse de ser confrontada y utiliza todo tipo de argumentos “espirituales” para justificar un desequilibrio que sigue estando vigente. Las creencias invisibles se tornan en este punto mucho más inaccesibles y abstractas.

Este es un punto del proceso en el que grandes mentes quedan atrapadas, vanagloriadas de sí mismas. Personas con grandes cualidades y maestros quedan atrapados en este autoengaño durante mucho tiempo, ya que viven en una situación mental relativamente cómoda, y su conocimiento les impide ser confrontados por las mentes de quienes les rodean. Es el momento en el que la humildad y la honestidad juegan su papel más importante como cualidades naturales del Ser. Sin ese recurso interno, estas mentes estarían perdidas en su ilusión mucho tiempo. Y estas cualidades internas son las que diferencian a los verdaderos maestros de los falsos.

Es también en este punto donde estas cualidades pueden manifestarse y perfeccionarse sin el autoengaño del “ego espiritual”, que se había generado como mecanismo de defensa para no afrontar situaciones para las que la mente no se sentía aún preparada. Es ahora donde el ideal puede manifestarse auténticamente sin obstáculos que impidan el fluir del Ser desde la eternidad al mundo de la manifestación física.

 

Andrés

 


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